Recogido del libro “las calles de Barcelona” escrito por Victor Balaguer (cronista de Barcelona)
Pocas fachadas habrá tan sencillas, y de tan buengusto al par, como la del templo de Santa María, y es grande lástima á fé que haya quedado desconocido para la posteridad el nombre del artífice que ideó y llevó a cabo tan preciosa obra. La portada ostenta una ovija en degradación, con infinidad de airosas columnitas y arcos calados, y encima descúbrese un grande y precioso rosetón, por el cual recibe la luz necesaria la nave central, rematando en sus extremos por dos altas torres ó campanarios, cuya ligereza es realzada por multitud de ventanillas y seis columnitas ¡coronadas de una barandilla hermosa por sus calados. ay á mas de esta fachada varias estatuas dde piedra, y multitud de hermosos detalles…
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